Oración de la Mañana

27 de enero

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo:

Al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. 

Reflexión 

Las Bienaventuranzas son como la esencia del Evangelio, como las señales que indican el camino a seguir.  Ellas orientan nuestros pasos hacia Jesús, que es nuestro camino, la verdad, la vida. Que no nos dejemos engañar por las múltiples cosas que nos distraen y hacen equivocar el camino. Caminemos por el camino de las Bienaventuranzas.