Oración de la Mañana

19 de abril

La fe nos salva.  

El 13 de mayo de 1981, el papa Juan Pablo II, hoy san Juan Pablo II, vivió uno de los momentos más decisivos de su vida. Entrando en la plaza de San Pedro, un hombre le disparó cuatro veces, el Santo Padre tuvo que ser hospitalizado y sobrevivió a los disparos.  

Él se encomendó a la Virgen María, en cuyo día se celebraba la festividad de la Virgen de Fátima y sabía que bajo su intercesión sobreviviría, como así fue. El hombre que lo disparó fue apresado y condenado a cadena perpetua, pero el Santo Padre una vez recuperado fue a visitarlo a la prisión para perdonarlo y pedir que fuese absuelto de la sentencia.  

San Juan Pablo II un ejemplo de perdón hacia aquel que le intenta hacer daño, un ejemplo de cómo debemos superar nuestros enfrentamientos y nuestros desencuentros a favor del amor y del perdón. También muy devoto de la nuestra madre la Virgen María, visitó los santuarios más importantes dedicados a Nuestra Señora. El santo nos dejó estas palabras: «A ti, Virgen inmaculada, predestinada por Dios sobre toda otra criatura como abogada de gracia y modelo de santidad para su pueblo, guía tú a sus hijos en la peregrinación de la fe, haciéndolos cada vez más obedientes y fieles a la palabra de Dios». 

Padrenuestro, Ave María y Gloria.