Oración de la Mañana

22 de septiembre

 

 

El niño de piedra 

Desde el primer momento Ciro presintió que al niño de piedra le gustaba su compañía. Sería más o menos de su edad; tenía media melena, los ojos grandes, era muy pálido y estaba medio desnudo. 

Un día le acarició una mano y notó que la tenía muy fría. Cuando llegó a casa fue directo a su habitación. 

- ¿Qué haces Ciro? - le preguntó su madre cuando vio que revolvía los cajones de su armario. 

- Estoy buscando unos guantes- le contestó sin volverse. 

- ¿Para qué los quieres? - insistió su madre. 

- Son para Gael, tiene las manos muy frías - contestó el niño, que ya había puesto nombre al niño de piedra. 

Su madre lo sabía y dijo: 

- Pero cariño, Gael es una estatua, no siente frío ni calor. 

Pero Ciro insistió tanto, que su madre dejó que los guardara en su mochila para llevárselos. 

- ¡Mira lo que te traigo Gael! - dijo el niño sacando los guantes de su mochila con una sonrisa. 

Le puso un guante en cada mano. Luego se quitó la bufanda que llevaba puesta y poniéndose de puntillas, la enrolló al cuello del niño de piedra. Después, como acostumbraba, Ciro empezó a contarle lo que había hecho durante la mañana. 

Al día siguiente, Gael ya no estaba tan pálido y tenía un ligero tono rosado. Además, cuando Ciro tocó sus manos ya no las tenía frías, y eso lo hizo sentir muy feliz. 

- ¡Qué bien Gael! - le dijo - ahora tienes las manos calentitas como yo. 

Un día Ciro habló de su amigo Gael a los niños de la escuela, y cuando se dieron cuenta de que hablaba de la estatua que había en el parque, donde iban a jugar todos los días, empezaron a burlarse de él con sonoras carcajadas. 

Ciro salió corriendo hacia el parque y se sentó al lado de Gael, llornado, porque nadie le había creído. Al momento sintió que le ponían una mano en el hombro y escuchó que le decían: 

- No les hagas caso Ciro, yo siempre seré tu amigo. 

Levantó la cabeza y vio a su lado a Gael con una luminosa sonrisa. Ya no era un niño de piedra; se había hecho de carne y hueso como él. 

Todos pensaron que habían retirado la estatua del niño para llevarla a otro lugar, pero lo cierto es, que Gael  juega en el parque todos los días junto a su fuel y leal amigo Ciro.