Oración de la Mañana
9 de enero
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo
Por entonces viene Jesús desde Galilea al Jordán y se presenta a Juan para que lo bautice. Pero Juan intentaba disuadirlo diciéndole: «Soy yo el que necesito que tú me bautices, ¿y tú acudes a mí?». Jesús le contestó: «Déjalo ahora. Conviene que así cumplamos toda justicia». Entonces Juan se lo permitió. Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrieron los cielos y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre él. Y vino una voz de los cielos que decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco».
Reflexión
Hoy hemos leído el evangelio que nos narra el bautismo de Jesús. En el bautismo, Dios Padre reconoce a Jesús como el Hijo amado y le entregó el Espíritu para llevar a cabo la misión que le había encomendado. Nosotros, en nuestro bautismo, nos insertamos en la gran familia de los hijos de Dios y recibimos el Espíritu Santo para vivir de acuerdo a nuestra condición de hijos. ¿Cómo se nota en mi vida que he sido bautizado?