Oración de la Mañana
27 de abril
Hoy se celebra la Fiesta de la Divina Misericordia, instituida por San Juan Pablo II
Pero, ¿Qué es la Misericordia?
La misericordia es una de las palabras más importantes del mensaje cristiano. Aunque suene un poco complicada, en realidad significa algo muy bonito: tener un corazón capaz de amar, comprender y perdonar, incluso cuando no es fácil.
Desde la fe cristiana, la misericordia es la forma más grande de amar, y Dios es misericordioso porque nunca se cansa de perdonarnos. Cuando nos equivocamos, cuando hacemos algo mal o cuando fallamos, Dios no nos rechaza ni nos deja de querer. Al contrario, nos espera con paciencia, como un padre o una madre que quiere ayudar a su hijo a levantarse.
Jesús nos explicó la misericordia con sus palabras y con su vida. Él se acercaba a las personas que estaban tristes, enfermas o se sentían solas. Perdonaba a quienes se equivocaban y trataba a todos con respeto y cariño. Con eso nos enseñó que ser misericordioso es mirar a los demás con amor, no solo con juicios.
Para nosotros, vivir la misericordia significa saber perdonar, ayudar a quien lo necesita, escuchar a alguien que está mal, no burlarnos de los errores de los demás y dar una segunda oportunidad. No quiere decir que todo esté bien o que no importe lo que está mal, sino que elegimos amar antes que castigar.
La misericordia cambia el mundo poco a poco. Cada vez que perdonamos, que ayudamos o que entendemos a alguien, hacemos visible el amor de Dios. Así nos parecemos más a Jesús y construimos un mundo más justo y más humano.