
Oración de la Mañana
14 de enero
EL PELUQUERO INCRÉDULO
Cuenta la historia que un buen día un hombre, estaba en una peluquería. Mientras se cortaba el pelo, su peluquero se quejaba diciendo:
«Pues yo pienso firmemente que Dios no existe, es imposible que exista. Si Él fuera verdad, no permitiría que las personas robaran o mataran. Si Dios de verdad pudiera actuar, no dejaría que los hombres/mujeres fuésemos malos».
El buen hombre al que le estaba cortando el pelo no le gustó que dijera eso. Él era cristiano y un fiel creyente, pero por ser prudente no dijo nada y cerró su boca. Al salir de la peluquería vio a un hombre con una larga melena y unas barbas que casi le tapaban el cuello. Al verlo, tuvo una genial idea. Le pidió permiso, lo cogió de la mano y entró con él de nuevo en la peluquería. Entonces, el hombre, que no había podido dejar de pensar en lo que su peluquero había expresado, dijo:
Pues yo creo que los peluqueros no existen.
¿Cómo no van a existir si yo soy peluquero? – Respondió ofendido el peluquero.
Porque si los peluqueros existieran, este hombre no tendría esta melena y esta barba tan larga.
Claro que existen, pero tiene el cabello tan largo porque no acuden a mí para que yo le ponga solución.
¡EXACTO! – dijo el hombre – eso mismo ocurre con Dios. Dios existe, pero si las personas no lo buscan y abren su corazón, Él no puede solucionar nada.
JUNTOS, LE DECIMOS A JESÚS:
Jesús, gracias por dejarnos estar cerca de Ti,
gracias por regalarnos el Sol de cada día.
Déjanos siempre estar contigo,
cuídanos y protégenos.
No nos dejes que caigamos en la tentación.