Oración de la Mañana

17 de enero

Lectura del santo Evangelio según San Juan

A los tres días había una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí.  Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda.  Faltó el vino, y la madre de Jesús le dice: «No tienen vino».  Jesús le dice: «Mujer, ¿qué tengo yo que ver contigo? Todavía no ha llegado mi hora».  Su madre dice a los sirvientes: «Haced lo que él os diga».  Había allí colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una.  Jesús les dice: «Llenad las tinajas de agua». Y las llenaron hasta arriba.  Entonces les dice: «Sacad ahora y llevadlo al mayordomo». Ellos se lo llevaron.  El mayordomo probó el agua convertida en vino sin saber de dónde venía (los sirvientes sí lo sabían, pues habían sacado el agua), y entonces llama al esposo y le dice: «Todo el mundo pone primero el vino bueno y, cuando ya están bebidos, el peor; tú, en cambio, has guardado el vino bueno hasta ahora». Este fue el primero de los signos que Jesús realizó en Caná de Galilea; así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él. 

 

Reflexión 

Quizá nosotros también nos hemos quedado sin vino. Nuestra vida se ha convertido en una “boda” triste, le falta el vino de la entrega, del amor y de la alegría. Como los invitados de la boda, ni siquiera nos hemos dado cuenta de esa falta. Hagamos caso a María, la madre de Jesús: ”Haced lo que Él os diga”.