
Oración de la Mañana
3 de febrero
Yo confieso ante Dios todopoderoso
y ante vosotros, hermanos,
que he pecado mucho de pensamiento,
palabra, obra y omisión:
por mi culpa, por mi culpa,
por mi gran culpa.
Por eso ruego a santa María, siempre virgen,
a los ángeles, a los santos
y a vosotros, hermanos, que
intercedáis por mí
ante Dios, nuestro Señor.