Oración de la Mañana

10 de febrero

La relatividad de las cosas:  El peso de un vaso de agua 

Cuentan que una psicóloga estaba dando un curso sobre motivación y gestión del estrés 

Se acercó a su mesa y levantó un vaso de agua medio lleno, dispuesta a hacer una pregunta al grupo. Todos pensaron que preguntaría “¿Está medio lleno, o medio vacío?”. Sin embargo, su pregunta fue otra: “¿Cuánto pesa este vaso de agua?”. 

Las respuestas variaron entre 100 y 500 gramos. 

La psicóloga explico: “El peso absoluto no es importante. Depende de cuánto tiempo lo sostengo. Si lo sostengo un minuto, no es problema. Si lo sostengo una hora, me dolerá el brazo. Si lo sostengo un día, mi brazo se entumecerá y paralizará. El peso del vaso no cambia, es siempre el mismo. Pero cuanto más tiempo lo sujeto, más pesado, y más difícil de soportar se vuelve.” 

Y continuó: “Las preocupaciones, los pensamientos negativos, los rencores, el resentimiento, son como el vaso de agua. Si piensas en ellos un rato, no pasa nada. Si piensas en ellos todo el día, empiezan a doler. Y si piensas en ellos toda la semana, acabarás sintiéndote paralizado, e incapaz de hacer nada.” 

REFLEXIÓN: Todo es relativo. A veces, los problemas o preocupaciones nos invaden tanto que nos sentimos paralizados, abrumados, incapaces de ver más allá y centrarnos en las soluciones, en lo que podemos hacer.