Oración de la Mañana

1 de abril

LOS DOS LOBOS: ¿Quién quieres ser? 

Alrededor del fuego por las noches, los indios de un pueblo cherokke se reunía para contarse historias y celebrar la vida. Los ancianos repetían, cada invierno, las mismas leyendas, para que los jóvenes no las olvidaran y aprendieran de ellas. 

Era una tribu guerrera, enzarzada siempre en alguna batalla: contra otros pueblos por la tierra, contra la naturaleza para sobrevivir… 

-Pero la batalla más importante que libramos es la que tiene lugar en nuestro interior –explicaba el chamán de la tribu-. En el corazón del hombre viven dos lobos: uno de ellos es violento, lleno de rabia, y el otro es bueno y compasivo. 

Los niños abrían los ojos. Los más valientes gritaban feroces. Los más pequeños se asustaban. Una niña muy cariñosa preguntó entonces al chamán: 

-¿Y cuál de los dos ganará? 

Vencer era siempre lo más importante para aquellos futuros guerreros y guerreras. 

-Ganará aquella bestia que vosotros alimentéis –respondió el viejo chamán-. Si dais de comer envidia, celos, rabia o soberbia a vuestro corazón, ganará el lobo malo. Si por el contrario lo nutrís de alegría, compasión, amor y lealtad, ganará el bueno. En este caso, seréis grandes hombres y mujeres, dignos de ser cherokees. 

REFLEXIÓN: 

Gandhi, el gran pensador hindú del siglo XX, decía: 

“Cuida tus pensamientos, porque se convertirán en tus palabras. 

Cuida tus palabras, porque se convertirán en tus actos. 

Cuida tus actos, porque se convertirán en tus hábitos. 

Cuida tus hábitos, porque se convertirán en tu destino”. 

Todo empieza en los pensamientos, así que es importante que alimentemos aquellos que nos hacen mejores y nos acercan a los demás y que dejemos morir de hambre los que nos cargan de negatividad. 

Y así podemos elegir a qué lobo alimentamos en cada instante, en cada pequeña acción, en cada palabra, en cada gesto. Podemos vestir cada circunstancia de seda o de ácido, de desprecio o de aprecio, de mal humos o de invitación a la alegría. La elección está en nuestras manos.