Oración de la Mañana

8 de abril

EL FAROL DEL CIEGO: La luz que nos ilumina también sirve a los demás. 

Una leyenda oriental cuenta que, hace mucho tiempo, había un muchacho llamado Kabir que cada atardecer salía a dar una vuelta por los oscuros callejones de la ciudad. 

La joven Rohana lo observaba, noche tras noche, desde su ventana, que al ser la más alta del edificio le permitía ver los paseos de aquel chico que siempre llevaba en una mano un farol de aceite y en la otra un bastón blanco con el que tanteaba el suelo. 

Cuando preguntó a sus hermanos mayores por este hecho, le dijeron que, efectivamente Kabir era completamente ciego. 

-¿Y para qué necesita entonces una lámpara de aceite? –preguntó Rohana intrigada. 

Nadie supo darle respueta. 

Curiosa como un gato, para aclarar aquel misterio, una noche Rohana decidió aguardar al ciego del farol en un cruce de caminos por el que siempre pasaba. 

Al llegar Kabir, que era bello como un ángel, la joven lo detuvo posando la mano delicadamente en su hombro. 

-¿Quién eres? –preguntó él con voz suave. 

-Mi nombre es Rohana. Tú no me conoces, pero yo sí sé quién eres tú. Hace tiempo que te observo y quería preguntarte algo… ¿Por qué, siendo ciego, alumbras tu camino con una lámpara de aceite? 

Kabir rio con expresión bondadosa, mostrando los dientes más blancos que la joven había visto en su vida. Luego explicó: 

-Yo no necesito el farol para alumbrar mi camino, ya que la oscuridad es mi hogar y me muevo por ella como pez en el agua. Llevo la lámpara encendida para que los demás no choquen conmigo. 

Rohana quedó tan impresionada por aquella respuesta que se enamoró inmediatamente del chico del candil. 

REFLEXIÓN: 

“Sé una luz”. Esta frase la pronunció Buda poco antes de morir, pero nuestro cuento añade algo más a sus sabias palabras: todo lo bueno que hacemos por nosotros sirve también a los demás. 

Así como la luz del ciego ilumina el camino de los otros, cualquier mejora personal acaba beneficiando a las personas que nos rodean: 

  • Aprender algo nuevo que luego vamos a enseñar. 
  • Hacer un descubrimiento que merece ser compartido. 
  • Una respuesta que arroje luz sobre el problema que preocupa a un amigo. 

Tener en cuenta al otro y relacionarnos desde el respeto y el aprecio a los demás genera no solo entornos de gran bienestar, sino que también ayuda a que la calidad de vida que compartimos entre todos sea mucho mejor, La luz que lleva el ciego en su mano está tanto para evitar que otros tropiecen como para brindar la posibilidad de un encuentro inesperado con un amigo que les puede cambiar la vida a ambos para bien.