Oración de la Mañana
22 de mayo
Lectura del santo Evangelio según San Juan
Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros». Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo». Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».
Reflexión
El domingo se celebrará la fiesta de Pentecostés, la venida del Espíritu Santo. Por eso hoy también puede ser Pentecostés. ¿Cómo puedo ser concretamente, en mi vida personal, mensajero del perdón y de la reconciliación a la que nos envía el Resucitado?