Oración de la Mañana

12 de junio

¡Buenos días chicos!

Hoy, vamos a hacer una pequeña reflexión sobre “El silencio de Dios”, viendo unos ejemplos sobre ello.

El silencio de Dios es como cuando hablas con un amigo y no te responde de inmediato. No significa que no te esté escuchando. A veces, Dios quiere que aprendamos a esperar, a confiar y a buscar respuestas en nuestro corazón y en las cosas buenas que nos rodean.

Por ejemplo, imagina que le pides ayuda a Dios para hacer nuevos amigos en la escuela. Al principio, puede parecer que no pasa nada. Pero, mientras tanto, empiezas a notar que un compañero de clase siempre te sonríe y te invita a jugar. Esa es una forma en la que Dios está respondiendo a tu petición, aunque no sea de inmediato.

Otro ejemplo es cuando rezas para que mejore el clima porque quieres ir al parque, pero sigue lloviendo. Puede parecer que Dios no te escucha, pero quizás la lluvia es necesaria para las plantas y los animales. Mientras esperas, puedes encontrar cosas divertidas para hacer en casa, y cuando salga el sol, disfrutarás del parque aún más.

Estos ejemplos muestran que, aunque no siempre escuchamos una respuesta directa, Dios está trabajando de maneras especiales para nuestro bien.

Peticiones libres, acciones de gracias libres. Padre Nuestro, Ave María, Gloria.