Oración de la Mañana

3 de diciembre

AMAR LO QUE SOMOS 

Los animales del bosque se dieron cuenta un día de que ninguno de ellos era el animal perfecto: los pájaros volaban muy bien, pero no nadaban ni escarbaban; la liebre era una estupenda corredora, pero no podía volar ni sabía nadar… Y así todos los demás. 

¿No habría una manera de establecer una academia para mejorar la raza animal? Dicho y hecho. En la primera clase de carrera, el conejo fue una maravilla, y todos le dieron sobresaliente; pero en la clase de vuelo subieron al conejo a la rama de un árbol y le dijeron: “¡Vuela, conejo!”. El animal saltó y se estrelló contra el suelo, con tan mala suerte que se rompió dos patas y fracasó también en el examen final de carrera. El pájaro fue fantástico volando, pero le pidieron que excavara como el topo. Al hacerlo se lastimó las alas y el pico y, en adelante, tampoco pudo volar; con lo que ni aprobó la prueba de excavación ni llegó al aprobadillo en la de vuelo. Convenzámonos: un pez debe ser un pez, un estupendo pez, un magnífico pez, pero no tiene por qué ser pájaro. 

ORACIÓN 

Señor te doy gracias por lo que soy, por lo que tengo. Aunque no me suela dar cuenta de tantas y tantas cosas. 

Hoy Señor te ofrezco mi trabajo y mi esfuerzo. 

Gracias, Señor.