Oración de la Mañana

13 de diciembre

 

DOMINGO III DE ADVIENTO 

 Lectura del Santo Evangelio según San Lucas

La gente le preguntaba a Juan el Bautista: «Entonces, ¿qué debemos hacer?». Él contestaba: «El que tenga dos túnicas, que comparta con el que no tiene; y el que tenga comida, haga lo mismo». Vinieron también a bautizarse unos publicanos y le preguntaron: «Maestro, ¿qué debemos hacer nosotros?». Él les contestó: «No exijáis más de lo establecido». Unos soldados igualmente le preguntaban: «Y nosotros, ¿qué debemos hacer?». Él les contestó: «No hagáis extorsión ni os aprovechéis de nadie con falsas denuncias, sino contentaos con la paga». Como el pueblo estaba expectante, y todos se preguntaban en su interior sobre Juan si no sería el Mesías, Juan les respondió dirigiéndose a todos: «Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, a quien no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego; en su mano tiene el bieldo para aventar su parva, reunir su trigo en el granero y quemar la paja en una hoguera que no se apaga». Con estas y otras muchas exhortaciones, anunciaba al pueblo el Evangelio. 

 Reflexión 

 Acabamos de leer cómo Juan el Bautista anunciaba al pueblo la buena noticia, esperada, el sueño hecho realidad. Por eso le preguntan qué pueden hacer. Lo que Juan les pide a sus seguidores es la respuesta que cada uno de nosotros debe dar a su prójimo: cercanía, solidaridad, justicia… Juan nos indica el camino, al igual que tantas personas que con sus testimonios de vida sencilla, generosa y valiente, como Calasanz y Santa Paula,  nos acercan a Jesús.