Oración de la Mañana

10 de enero

Lectura del santo Evangelio según San Lucas

En aquel tiempo, como el pueblo estaba en expectación y todos pensaban que quizá Juan el Bautista era el Mesías, Juan los sacó de dudas, diciéndoles: “Es cierto que yo bautizo con agua, pero ya viene otro más poderoso que yo, a quien no merezco desatarle las correas de sus sandalias. Él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego”. 

Sucedió que entre la gente que se bautizaba, también Jesús fue bautizado. Mientras éste oraba, se abrió el cielo y el Espíritu Santo bajó sobre él en forma sensible, como de una paloma, y del cielo llegó una voz que decía: “Tú eres mi Hijo, el predilecto; en ti me complazco”.  

 

Reflexión: 

Este evento es significativo porque marca el inicio del ministerio público de Jesús. El reconocimiento celestial de Jesús como Hijo amado de Dios establece su identidad y misión divina de manera clara y poderosa. Además, la imagen del Espíritu Santo descendiendo como paloma simboliza la paz y la presencia divina, mientras que la voz del cielo reafirma el especial vínculo entre el Padre y el Hijo. 

Este pasaje nos invita a considerar nuestra propia relación con Dios y cómo estamos llamados a vivir según su voluntad. Nos recuerda también la importancia de la humildad y de reconocer el papel de Dios en nuestra vida. 

¿Qué te hace reflexionar a ti esta escena del bautismo de Jesús?