Oración de la Mañana

21 de enero

Durante los momentos difíciles de la vida, los textos bíblicos nos recuerdan que Dios es nuestro refugio y fortaleza. En Salmo 46:1, se dice: «Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones». Esta declaración nos asegura que, sin importar cuán desesperante sea nuestra situación, podemos encontrar seguridad y consuelo en la presencia de Dios.

El Salmo 91:2 afirma: «Dios es nuestro refugio y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia». Esta promesa nos insta a confiar en Dios y buscar Su protección en medio de nuestras luchas. Nos enseña que nunca estamos solos ni abandonados, ya que Él siempre está cerca, dispuesto a sostenernos y guiarnos.

Rezamos con la siguiente canción.