
Oración de la Mañana
3 de febrero
SOLO DIOS ES MI ROCA SALVADORA
Solo en Dios descansa mi alma,
de él me viene la salvación.
Solo él es mi Roca salvadora,
él es mi baluarte: nunca vacilaré.
¿Hasta cuándo os ensañaréis con un hombre
para derribarlo todos juntos,
como si fuera un muro inclinado
o una valla a punto de derrumbarse?
Solo pensáis en menoscabar mi dignidad
y os complacéis en la mentira;
bendecís con la boca
y maldecís con el corazón.
Solo en Dios descansa mi alma,
de él me viene la esperanza.
Solo él es mi Roca salvadora,
él es mi baluarte: nunca vacilaré.
Mi salvación y mi gloria están en Dios:
él es mi Roca firme, en Dios está mi refugio.
Confiad en Dios constantemente,
vosotros, el pueblo suyo;
desahogad en él vuestro corazón,
porque Dios es nuestro refugio.
Los hombres no son más que un soplo,
los poderosos son solo una ficción:
puestos todos juntos en una balanza,
pesarían menos que el viento.
No confiéis en la violencia,
ni os ilusionéis con lo robado;
aunque se acrecienten las riquezas,
no pongáis el corazón en ellas.
Dios ha dicho una cosa, dos cosas he oído:
que el poder pertenece a Dios,
y a ti, Señor, la misericordia.
Porque tú retribuyes a cada uno
según sus acciones.
