
Oración de la Mañana
17 de febrero
Escuchamos la Palabra…
Lc 6, 47-48
«Os voy a explicar a quién se parece el que acude a mí, escucha mis palabras y las pone por obra. Se parece a uno que iba a construir una casa: cavó, ahondó y colocó un cimiento sobre la roca. Vino una crecida, el caudal se estrelló contra la casa, pero no pudo sacudirla porque estaba bien construida.”
ORAMOS…
- Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo Nombre; bendice, alma
mía, al Señor y no olvides sus beneficios.
- El Señor obra justamente y defiende a los oprimidos. Mostró sus caminos a
Moisés y sus hazañas a los israelitas.
- El Señor es compasivo y misericordioso, lento a la ira, rico en amor. No nos trata
según nuestros pecados ni nos paga según nuestras culpas.
- Como se eleva el cielo sobre la tierra, así prevalece su amor sobre sus fieles. Como dista la aurora del ocaso, así aleja de nosotros nuestros delitos.
- Como un padre siente ternura por sus hijos, así se enternece el Señor con sus fieles. Pues él conoce nuestra hechura y sabe que somos barro.
- Pero el amor del Señor a sus fieles dura desde siempre hasta siempre; su justicia pasa de hijos a nietos, para los que guardan la alianza y se acuerdan de cumplir sus mandatos ¡Bendice alma mía al Señor!
Leemos o escuchamos el Salmo 102