Oración de la Mañana

18 de abril

Es justo que aclamemos tu nombre, Padre santo,

y te bendigamos de corazón,

es lo que nos corresponde hacer

en esta fiesta de resurrección y vida.

Aunque todavía vivimos en una penumbra de fe,

te damos gracias porque vislumbramos ya

un amplio horizonte de esperanza.

Hoy celebramos la pascua,

el paso por nuestra historia de Jesús

y cantamos gozosos el aleluya.

Creemos que él sigue viviendo en Ti,

de igual forma que Tú, su Padre y fuente de vida,

viviste siempre en él.

Jesús nos ha descubierto que esta fiesta también puede ser nuestra propia pascua de liberación

si pasamos de nuestros egoísmos

y nos decidimos a vivir plenamente para los hermanos.

Gracias, Padre Dios.

Por todo ello te bendecimos

y cantamos en tu honor este himno de alegría.